miércoles, 13 de marzo de 2013

Profecía de San Malaquías





San Malaquías dice: 

“In psecutione extrema Sacrae Romanae Ecclesiae sedebit. Petrus Romanus, qui pascet oues in multis tribulationibus: quibus transactis ciuitas septicollis diruetur; Judex tremedus iudicabit populum suum. Finis.”

Leo esto y me pasa lo mismo que con algunos textos o ante la lectura del Ulises que nunca hice, que no entiendo nada. Sin embargo el latín tiene esa cosa de los sonidos fuertes de las palabras como si estuvieran escritas en piedra que le dan un aire solemne y catedralicio.

Lo que viene a decir San Malaquías es que el último papa se llamará Pedro el Romano, pasado el   cual Roma será destruida y el juez supremo dictará sentencia a los fieles. Muy de iglesia  y de apocalipsis. Nada extraño por lo tanto. Al final siempre viene alguien impartiendo justicia, al contrario de lo que pasa en el mundo real.

Para justificarlo, Malaquías, que fue arzobispo católico de Armagh, nombre que también se las trae y que no he querido saber donde está para mantener ese aire remoto y alejado de la ciudad, enumeró en el siglo XII 112 lemas o breves sentencias que deberían ser asignados a los siguientes y últimos 112 papas y con los que de una forma u otra tenían alguna relación. Esto evidentemente supone un acto de fe. Uno más. Pese a que esta predicción fue hecha en el siglo XII, no se publicó hasta casi quinientos años más tarde ya que  Malaquías no tenía ninguna prisa por publicar. Apareció en el libro del benedictino Arnoldo Wion titulado "El árbol de la vida, el ornamento y la gloria de la Iglesia".  Arbol de la vida y ornamento...La lista se acaba con el papa que elijan estos días, pasado el cual se llega a la ejecución profética.

Es como si alguien subido a una roca dijera unos nombres, quinientos años después los escribiera y el eco llegara hasta nuestros días. No sabemos si la señal, cual teléfono móvil, se ha perdido o enturbiado, ni tan siquiera sabemos si estamos al corriente de pago.

Para los aficionados al hermetismo estos son los cuatro últimos lemas asociados a papas:

De la Media Luna
De la fatiga o trabajo del sol
La gloria del olivo
Pedro Romano (Es el asignado al nuevo y último papa) 

Seguro que se puede escribir algo incomprensible e ignoto al respecto.

lunes, 11 de marzo de 2013

Escena de interior





Después de comer, lo que me apetece es tumbarme un poco. Los días que estoy más cansado me voy a la piltra, los que menos, me recuesto en el sofá y me pongo a leer una de las revistas que tenemos en cualquiera de las mesitas del salón de nuestro dúplex de Nueva York. Aquí me podéis ver con mi mujer, Joan Crawford, famosa por interpretar algunas películas y por las broncas que se montaba con la Davis y por más cosas. Está leyendo una crónica de la fiesta que dio Holden con motivo de su cumpleaños y al que por supuesto no habíamos sido invitados.

Pero el verdadero motivo de enseñar esta fotografía es porque un amigo común que vive en Madrid nos ha dicho que los almendros han comenzado a florecer allí, un poco pronto para mi gusto. Como a Joan le encanta la primavera no hemos podido resistirnos a poner un almendro de interior de plástico por supuesto. El plástico es lo que se lleva en esta época. También se puede ver el tapizado de los sofás deliberadamente chic, para que haga juego con el color del último coche que hemos comprado y que se encuentra fuera de la casa exactamente detrás de las cortinas. Son pequeños caprichos que nos podemos permitir. Carleton Varney amigo y crítico de arquitectura de la revista Harper's Bazaar, contó en una reseña de este piso que nuestro mobiliario tiene más plástico que la carne de los supermercados A & P. Pero la moda es lo del plástico. El asunto de  los supermercados no sabría decirlo, no es asunto mío. Decía que el árbol lo hemos puesto por proximidad emocional con nuestro amigo madrileño y porque a mi mujer le gusta tumbarse a la sombra de los almendros en flor.

Mientras Joan me cuenta los pormenores de la fiesta de Holden, los asistentes, los cotilleos, a mí me entran ganas de ir al servicio. Se puede ver por la posición encogida de mis piernas  y por la contracción del abdomen. Pero no puedo salir porque conociendo el temperamento endiablado de Joan es posible que estuviera dos días sin hablarme alegando que la he ignorado. Así que mientras parece que la escucho, observo detenidamente su bello aunque duro rostro y agarro firmemente la revista para mantener la tensión alejada del vientre. La lámpara es el contrapunto luminoso que compensa la escena. El sol no puede entrar en la estancia porque lastimaría su delicada piel y arruinaría esta escena de interior.

Foto

jueves, 7 de marzo de 2013

El rey en su fractura




El rey siempre tuvo buena conciencia, estaba convencido de que su comportamiento era correcto y de que siempre lo había sido, pero algo en su cuerpo hacía que las cosas fueran de otra manera. De joven le gustaba hacer deporte. A veces prefería hacer ejercicio en lugar de cumplir con sus obligaciones como rey. Pero algo en su interior no estuvo de acuerdo y le castigó con un brazo roto y una operación de pelvis.

Más adelante y pese a que estaba casado o precisamente por eso, no tuvo mayor inconveniente en echar una o varias canas al aire e incluso mantener amantes con quienes olvidar a la reina. Olvido momentáneo por supuesto. Su cerebro le decía que su comportamiento era el adecuado pero su cuerpo, verdadero eje moral, le respondió con una brida fibrótica que presionaba el uréter y con una rotura de meseta tibial externa de rodilla.

Por algún motivo parece que el cuerpo deseaba hacer pagar esos pequeños desajustes que se producen en todo reinado o en todo gobierno. Ligeras correcciones. Era aficionado a la caza y en cierta ocasión su cuerpo, que no su cerebro, intuyó el sufrimiento infringido a un pobre animal al que disparó en parte dolorosa más que letal. La consecuencia de este error fue una fisura severa en su muñeca derecha. Con la que disparaba. Debía haber sido castigo suficiente.

Pero no corrigió, no hubo propósito de enmienda suficiente. Mostró un completa indiferencia ante casos de corrupción en el gobierno y eventuales blanqueos de capital. Pero lo consideraba adecuado, porque sabía que la política es el arte de sumar peras con manzanas. Su mente era cristalina. Pero el cuerpo le respondió con eliminación de nódulo en pulmón derecho y artroplastia en rodilla izquierda. Son estas cosas que se producen cuando no hay sincronización mente-cuerpo. 

Últimamente anda  enredado en movidas personales. Es normal que un monarca deba ocultar los ligeros errores de hijos, hermanos, yernos,  casi forma parte de las obligaciones de un rey. Pero su conciencia corpórea le señala una fractura de cadera y el correspondiente implante de prótesis. El cuerpo considera que la conciencia monárquica debe regirse por una máxima exigencia.

lunes, 4 de marzo de 2013

Propeler Island Hotel



He decidido tomarme un descanso de tanta crisis y de tanto decaimiento y he decidido viajar con la imaginación a Berlín. No conozco la ciudad, esta es una afirmación de perogrullo, conozco mi barrio y poco más. Sin embargo a veces me permito hacer viajes pero solo imaginarios. No confundir con viajes astrales o lisérgicos o de otro tipo. Decía que en esta ocasión se me ha ocurrido ir, atención al nombrecito,  al “Propeler Island City Lodge” hotel de 27 habitaciones dedicadas a una rareza diferente. Las imágenes que aparecen en su página son pequeñas con el objetivo de aumentar el efecto sorpresa del viajero. Deben ser mantenidas en secreto y no divulgarlas. Que esto no salga de aquí.

He decidido alojarme en la habitación de la fotografía, que es la única cuádruple y que se llama “Upside Down” (Al revés). Tiene una habitación puesta en el techo con su cama, mesa, alfombra a cuadros y más cosas y abajo en el suelo la cama de dormir. Quien dice dormir dice cualquier otra cosa. El efecto es que  tumbado se tiene la sensación de estar colgado del techo, porque ves el suelo. ¿Curioso no?. Despertar por la mañana y encontrarte mirando al suelo, como si se estuvieras regresando de un viaje astral chungo. Normalmente en viajes extracorpóreos se aprecia el propio cuerpo al regresar, pero en este caso lo único que se ve es la cama vacía. Pretendes volver a tu cuerpo y ya no lo tienes, se te ha quedado por el camino. Evidentemente si el whisky de por la noche no es de cierta categoría, la resaca puede originar este tipo de efectos y peores. Por eso la víspera es aconsejable moderarse.

Otras habitaciones están dedicadas al silencio, a la libertad (en una celda), a dormir en la jungla o al cuarto de la abuela que tiene ducha en el armario.

Solo si váis a Berlín.

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