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viernes, 29 de marzo de 2013

Inteligencia Artificial - Spielberg






La premisa es inquietante. Personas que fabrican robots como si fueran personas por un motivo puramente económico, porque consumen menos. Y juegan con fuego porque las investigaciones sobre inteligencia aplicada cada vez profundizan más en el desarrollo de los sentimientos, de las emociones, en la capacidad de amar. Sentir amor en un mundo que les sigue viendo como máquinas. Colectivo que se verá abocado al repudio de sus madres adoptivas, a la persecución, incluso al suicidio.

Dos mil años después unos extraterrestres intentarán recrear la vida sobre las pautas de lo único que han encontrado con vida, un niño-robot y un oso de peluche. Recrearán lo original a partir de una copia distorsionada, el equivalente a pretender construir un ser a partir de trozos sueltos de algo no siempre concordante, no necesariamente estable. Pero el niño mantendrá la ilusión de recuperar el amor de una madre, auténtico hilo conductor de la película y único motivo del robot para seguir vivo, como imitación de una persona, como demostración de que la existencia del amor justifica una vida.

Película basada en tres relatos de Brian Aldiss, pero especialmente en el titulado “Los superjuguetes duran todo el verano”

lunes, 10 de enero de 2011

Grizzly Man


Estoy leyendo un libro de viajes sobre el paso del Noroeste, entre Canadá y Alaska. Me pareció oportuno ver la película de Werner Herzog titulada “Grizzly Man” que trata sobre las temporadas que Timothy Treadwell pasaba solo en compañía de osos en el Parque Natural de Katmai, en Alaska. A priori me llamó la atención que una persona pudiera pasarse tres meses de verano ártico solo y compañía de osos que según Timothy era una forma de estar acompañado. Hay personas que sorprenden a pesar de ellos, a pesar de su desequilibrio. Me resultan sorprendentes las imágenes de osos en la pradera, pero sobre todo los tiempos muertos en los que Treadwell sale de plano y que suelen durar pocos segundos y su posterior vuelta a la imagen. En ese intervalo es como si algo sorprendente, extraño, misterioso estuviera a punto de pasar.

También es sorprendente la observación que el narrador hace sobre el comportamiento de los osos, algunos de los cuales conocían al protagonista desde que llegó trece años atrás y donde en ninguna secuencia aparentan reconocer al autor o mostrar un mínimo de algo parecido al afecto.

Jaal

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