Siguiendo con la impresión que pueda causar una primera audición del 4’ 33’’ de John Cage tema del que escribí una parrafada en una entrada anterior he de decir que Cage no solo concibió este delirio si no que también compuso una serie de temas interpretados por instrumentos insólitos como patos de goma, radios, por no hablar de la amplia gama de material de percusión y para el que puede ser utilizado cualquier cosa que se nos ocurra. Decía que el proceso de audición producido la primera vez induce a la broma. No seré yo quien lo desmienta.
Es sabido que Cage era budista y una de las aspiraciones de esta práctica consiste en sentir la realidad que nos rodea, ese concepto llamado iluminación o más propiamente satori, según los iniciados. Este concepto participa de ser plenamente consciente del entorno y de los acontecimientos que nos rodean. No es un fenómeno puramente contemplativo, puede ser un fenómeno que dado nuestra consciencia permita pasar a la acción con conocimiento de causa. Con plena acción.
Incluyo un enlace con la canción titulada “Enlightenment” (Iluminación) cantada por Van Morrison que no tiene aspecto de ser santo ni de ser budista pero que tiene una voz que parece macerada en las mejores destilerías de Irlanda. Se sabe que perteneció a la iglesia de la cosmología y que después lo dejó.
