martes, 7 de mayo de 2013

Sugar Man





Detroit. Mi padre ha pasado su vida trabajando como obrero no cualificado tanto en las cadenas de montaje de la General Motors como en la construcción o en los restaurantes de comida rápida. Siempre ha preferido ejercer trabajos para los que no hiciera falta ningún tipo de especialización salvo resistir el frío o los malos olores o la suciedad. No era por necesidad, era una opción. Lo veía llegar a casa agotado después de cada jornada laboral pero con buen humor. No me preguntéis por el motivo de dedicarse a este tipo de peonadas, no sabría decirlo. Dice que el trabajo duro le mantiene en forma. Así fue desde que yo era pequeña. Un día nos reunió a mis hermanas y a mí y nos dijo que le acompañáramos a Ciudad del Cabo porque le habían contratado para dar una serie de conciertos!!!. Resulta que allí era un músico muy conocido.

La llegada a Sudáfrica fue apoteósica, recibidos por toda la parafernalia que rodea a una estrella de rock, montones de fans, periodistas, rodeados por gente que se interesaba por nuestras anodinas vidas. Fueron ocho conciertos y nueve mil personas diarias entregadas a su música y a su persona aplaudiendo entusiasmadas cada una de sus canciones; generando ese estruendo que se produce cada vez que ocurre algo verdaderamente importante y que solo había visto por la televisión o en las afueras del campo de los Lions, el equipo de fútbol.

Fue una semana magnífica, se podría decir que irreal, pasada la cual volvimos a Detroit donde mi padre repartió el dinero que había ganado entre nosotras y entre diversas organizaciones benéficas. Dudo que se quedara algo. Unos días después encontró un trabajo en la lavandería de un motel situado junto al río. Entraba a las cuatro de la mañana y al menos no pasaba frío. El otro día estaba en casa atizando la estufa de leña junto a la que se encontraban algunos palos recogidos de los contenedores. Recuerdo que llevaba el abrigo puesto, un gorro con orejeras y unos guantes de lana sin dedos. Los inviernos son muy duros en Detroit.





36 comentarios:

Isabel Martínez Barquero dijo...

Me gusta este tipo, lo mismo que me gustan estas personas siempre fronterizas, tocadas del don del encantamiento al prójimo y, al mismo tiempo, del estigma oscuro de la destrucción propia.
También me ha gustado cómo nos lo has contado tú.
Abrazos.

mario gomez garrido dijo...

Lo más impresionante de esta historia increible es la flema con que Rodriguez recibe la noticia de que es un mito viviente, que el dinero y la fama perdidas no le alteraran y lo caprichoso que puede ser el olvido o el destino de las cosas que hacemos.

Rafa Hernández dijo...

Fascinante historia, y tal y como tu la narras ganas muchos más enteros.

Un abrazo.

elisa lichazul dijo...

vivir con lo justo para qué más
"lo que te sobra a ti en otros falta"

es una frase que dice mucho, para qué atesorar tanto si apenas podemos con nuestros huesos?


abrazos

Noelplebeyo dijo...

me parece que es una historia muy atractiva


se verá

Francisco Espada dijo...

Hay artistas que para el común de los mortales están más cerca de la locura que de la leyenda; hay expresiones artísticas que sólo son audibles desde el histrionismo o la bohemia.
¡Precioso relato!

Mirella S. dijo...

Un historia que si se la contara como ficción, resultaría poco creíble.
Una voz impresionante, un carisma, solo con su guitarra, sin ninguna parafernalia de luces ni efectos y lo más importante: el tipo no se la cree.
Su vida real pasa por otro lado y nos la transmitiste muy bien, Jaal.
Gracias por haberla compartido.
Abrazo

Arturo dijo...

Jaal:
Un post magnífico, porque nos ilustra acerca del arte en estado puro, donde la obra supera al artista.
También podemos vislumbrar las jugosas ganancias de las empresas discográficas, que no le llegaron a quien debían.
Las letras del autor son principistas y tienen el valor de la autenticidad, ya que están respaldadas por la coherencia con la actitud de Rodríguez.
Todo un hallazgo, que me hace evocar -con sus particularidades- a Macedonio Fernández y Luis Franco.
Un gran abrazo.

LOS OJOS DE LA NIEBLA dijo...

Buen post, Jaal, que nos hace idea de cuantos artistas viven su vida sin ruido y de la forma más sencilla. Y cuantos no tienen una oportunidad.
Un abrazo.
Pilar

Verónica dijo...

Bonita historia, seguro que el valora otras cosas que le llenan más.
Besitos

Humberto Dib dijo...

Hay historias y personajes éxtimos, difícil encontrarlos en otro lugar.
Un fuerte abrazo.
HD

TORO SALVAJE dijo...

Tengo ganas de ver esa peli/documental.

Dicen que es buenísimo.

Saludos.

Victor Aranda dijo...

Interesante historia la de Rodriguez y el modo tan particular de vivir la fama.
Un abrazo

Eva Letzy dijo...

Justo la tengo pendiente para ver, no quise leer el post por si me contaba algo que no tuviera que saber. Creo que esta noche la veré, y ya te digo.
Saludos

J. Paz dijo...

Hay vidas que no encajan, dejan su mensaje y vuelan. Qué bueno que le dieras tan amable voz.

Un abrazo, Jaal.

Nieves dijo...

De ves en cuando encontramos personas extraordinarias que salen de la nada y hacen mucho por otras personas, así como si nada.

Saber vivir sin más, sin mas de lo prescindible es una cosa fantástica que cada ves lo vemos como algo de gente rara y extravagante cuando debería ser lo normal.

Me encantó la historia.

Besos :)

El Bueno de Cuttlas dijo...

Una de las mejores películas del año pasado, sin duda. Gran documental y gran largometraje, como comentamos en mi pequeña bitácora hace unas semanas. La historia de Rodríguez contiene la esencia de los relatos míticos, de los artistas verdaderos que trascienden épocas y modas.

Para los que no lo conozcan tan solo tienen que animarse a ver la película y escuchar sus canciones.

Un abrazo

clarodecir dijo...

Sabía de éstas historia; ha circulado varias veces por la red. Tú lo has narrado muy bien. Era bueno y tuvo un éxito efímero. Los mitos se crean a partir de un suicidio...pero hay muchas versiones...¡un misterio! para un guión cinematográfico.

Un beso.

genessis dijo...

Hermosa historia con un curriculum muy singular. Los momentos felices se pueden hallar en cualquier lugar, no precisamente en el confor y el lujo.

Abrazos.

El collar de Hampstead dijo...

Bien por traernos esta historia!
Me gustaría ver la película.
Bss,Carmen

Uno dijo...

No he podido ver la peli pero hace tiempo que estoy en ello. Me gusta el tipo que describes.

Un abrazo

Marta C. dijo...

Impresionante historia, jaal. Hay seres humanos que son más humanos que la mayor parte de sus iguales. El azar quiso que un hombre fuera admirado lejos de su país, de sus hijos incluso.
Llevar en silencio algo así toda una vida, viviendo otra que no habría cambiado por nada, es extraordinario. Como extraordinario debió ser él. Sin ambición de éxito ni de dinero, estos le llegaron casi por azar. El azar a veces nos gasta bromas muy pesadas. ¿Qué sería lo que lo llevó a ese terrible final? Un placer pasar por aquí, jaal.

pluvisca dijo...

Vaya jaal, me impresionó la historía, es increible y al mismo tiempo, meintras la leía, sentía que me entraba una eenrgia positiva...increible!!!

Voy a ver la peli fijo!!!


Besos

Melvin dijo...

Es curioso como esos pequeños Davides anónimos, consiguen de cuando en cuando vencer a grandes Golliats... Muy chulo el relato Jaal. Besotes.

Amando García Nuño dijo...

Con las imágenes aún recientes (la ví hace unos días) tengo la sensación de que más allá de la peripecia, y del valor musical de Rodriguez, está esa filosofía vital que transmite el documental. Alguien que sobrenada el éxito y el olvido, con un conocimiento tan hondo, y tan sencillo, que casi excede lo humano. Todo un personaje, incluso toda una persona. Abrazos

sabores compartidos dijo...

Creo que es un buen tipo, además si tiene lo suficiente para vivir para que quiere más?
una bonita historia sobre un rockero
un abrazo

Patzy dijo...

Excelente narración, una invitación para descubrir estas historias tan particulares y generales a la vez, más de lo que nos gustaría. Abrazo, Jaal.

ana dijo...

Tu Padre escogió su vida y su trabajo y no todos podemos hacer eso, necesitaba trabajar para comer y poco más porque era una persona sencilla que no valor a lo material. Me gustan las personas así.

Besicos.

Fiaris dijo...

Gracias por compartir,abrazo
buen finde

Lady_Celeste dijo...

!Hola,jaal!

Una historia magnificamente narrada.tengo q ver esa pelicula.
Muchos besitos jaal.

Towanda dijo...

¡Fascinante historia!

Me gusta la gente que no pierde el humor, a pesar de estar cansado.
Un abrazo.

ANTONIO CAMPILLO dijo...

Extraordinaria doble vida en la que el endiosamiento no ha hecho mella en un hombre que prefiere la vida de cualquier otro ser maltratado por el trabajo que la parafernalia de luces y horteras tratando de engañarle, representarle, vivir de él… Impresionante y aleccionador.

Un abrazo, Jaal.

San dijo...

Una historia increible, no conocia nada de este hombre y la verdad que me ha gustado mucho saber. Gracias por acercarnoslo.
Un abrazo.

VivianS dijo...

Cuánta historia puede encerrar alguien, contada como lo has hecho. A veces vemos a las personas por la calle y le creamos una vida imaginativa y desde él/ella puede ser un ángulo completamente distinto al nuestro.
El arte es cosa de locos, indescifrable.
Me gustó Jaal.
Besos

Aniquiladora dijo...

Curiosa e interesante historia.

Besos.

Andrés de Andrés dijo...

Es una cuestión de valores; de órden de éstos y de prioridades ante la vida.

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