martes, 30 de abril de 2013

Propuesta para resolver el desempleo





Me desperté con el  mismo nudo en el estómago con el que me levanto siempre que tengo que ir a sellar la tarjeta del paro. Es una sensación de malestar que me asalta en el mismo instante en el que abro los ojos acompañado de un ligero sobresalto. Luego se pasa. 

Una hora más tarde me encontraba en la cola de desempleados que es cada vez más numerosa y triste, rodeado de personas resignadas que visten ropas de apagados colores . ¿No os habéis fijado en el color de nuestra ropa cuando estamos en la cola? Como si hubieran pasado una veladura que nos difuminase, que nos hiciera menos reales.

Me llamó la atención el ver que los compañeros que salían de la oficina después de cumplir el trámite estaban más animados y eso era una buena noticia. Salían con una bolsa de plástico que contenía una caja de cartón en su interior. Sabía que algunas asociaciones benéficas repartían alimentos y no era descabellado suponer que hubieran puesto un dispensario en el que a falta de trabajo nos dieran una barra de pan y un kilo de arroz.

Cuando llegó mi turno entregué la tarjeta que sellaron para tres meses. Otros tres meses de nada.  Al  solicitar la dotación alimenticia el mismo administrativo me dijo que tenía que informarme de los cambios que se habían producido en la normativa para reducir el desempleo. Me informó que todos los afiliados al paro tenían derecho a percibir un fusil de asalto del tipo Imi Galil, que según parece es uno de los más recomendables del mercado, acompañado con dos cargadores de veinte balas cada uno. Se habían ahorrado las de fogueo. ¡ Para qué!   Automáticamente comencé a vislumbrar extraordinarias posibilidades. No hizo falta que el asesor me indicara instrucciones de uso ni el objetivo de esa iniciativa. Se me quedó mirando a los ojos y con su dedo índice desplazó lentamente una nota sobre el mostrador. Decía: "Comenzar por los vecinos"

34 comentarios:

Emilio Manuel dijo...

En unos días, a mediados de Mayo, me tocará fichar en el paro por última vez, a partir de septiembre (con 61 años) pasaré a jubilado y a cobrar del Estado si es que en esa fecha aún hay dinero en la caja de las pensiones.
Desde los 52 años, la empresa en la que trabajaba, telecomunicaciones, me ha venido pagando mi sueldo y la SS, la economía global, los nuevos sueldos de aquellos que nos sustituían, hacia a la empresa que fuera mas rentable nuestro despido a través de un ERE que nuestra permanencia, me tuvieron que explicar bien para poder entender que durante 6 años nos pagaran sin dar un palo al agua y que además les resultáramos hasta baratos, al final muchos lo entendimos.

Por suerte para mí, siempre he creído que el trabajo no libera al hombre sino que más bien es un signo de esclavitud; hoy te dan un salario antes era la comida y la cama y dependías del amo y señor, ahora es del empresario.

Desconozco cuando va a comenzar ese estallido social que se vislumbra, de momento el carácter solidario de la gente está evitando que se produzca ¿hasta cuando?

Saludos

Dorothy dijo...

Por desgracia me temo que acabaremos así, matándonos unos a otros por un empleo, por la comida, por una casa... Parece postapocalíptico, pero lo veo cada vez más cerca. Muy buen relato.

Sergio DS dijo...

No hará falta que pongan recursos a disposición de nadie, bastará con las propias manos.

silvo dijo...

Y gentes ganando tantísimo con profesiones que no aportan más que diversión, otros especulando a tope, otros chorizando etc..., saludos

Joaquinitopez dijo...

Pronto, muy pronto.

emejota dijo...

Siempre habrán listos, los más y vuelta a empezar. Bs.

Marieta dijo...

el futuro es tan negro como la ropa de los parados en la cola del Inem...
no se si servirá para algo, pero yo ya desterré ese color de mi armario y de mis ilusiones...




Rafa Hernández dijo...

El día que esto pegue el estallido no van hacer falta fusiles de asalto, ya que la gente con sus propias manos van a matarse los unos a los otros. Esto ya nos supera en todos los sentidos, y las perspectivas de futuro cada vez son más negras. El Gobierno ya ha dicho que en esta legislatura no cree que baje el paro.

Un abrazo jaal.

El collar de Hampstead dijo...

Cada día q pasa nos dan un nuevo bofetón,veremos hasta cuando aguantaremos...
Nos quedará fantasía para soñar? A este paso creo q hasta eso nos robarán.
Un beso Jaal.

Amapola Azzul dijo...

Sabes, no lo veo, tan descabellado, de verdad.

¿ estaré loca?

Amapola Azzul dijo...

Me ha impactado mucho el relato, pero es algo que se palpa en el " ambiente", trasladas muy bien al papel el sentir general, abrazos.

J. Paz dijo...

Uff, Jaal!! Tremendo relato!!
Saludos de colores para ti y para todos estos vecinos.

Carlos de la Parra dijo...

A la falta de empleos hay que crear cada quien el suyo.
Así lo hicieron los japoneses después de la segunda guerra mundial y se convirtieron en la primera economía. De ahí cometieron el error de encarecer y los chjnos ocupan ahora la cumbre.
El español es un genio para improvisar. Pueden crear incluso un nuevo sistema y expulsar al viejo sin derramar sangre.

Patzy dijo...

Bueno, aquí, en Argentina, ya empezaron por los vecinos hace rato. Luego uno se acostumbra, y los que tenemos aún la fortuna de estar empleados, salimos bien temprano por la mañana, sin saber si regresaremos o, lo que es peor, sin saber si llegaremos en horario al trabajo (o tal vez nunca). Jamás imaginé que una simple ciudadana como yo, podría dar la vida por una causa justa: ceder mi lugar de trabajo a un vecino armado! Ya nada parece loco.
Saludos, Jaal

TORO SALVAJE dijo...

Ni con todos los muertos de la guerra civil se arreglaba el tema.
Todavía quedarían más de cinco millones de parados.
Esto no tiene arreglo.

Noelplebeyo dijo...

no hay que matar a los parados, precisamente...

sino a quienes los paran

Francisco Espada dijo...

De alguna forma quieren diezmarnos.

Abrazos.

Verónica dijo...

Un relato que eriza la piel, esperemos no llegue a tanto.
Besos

Pilar Cárdenes dijo...

Tremendo relato, para echarse a temblar. Quiero tener la esperanza de que nunca llegue la sangre al río.
Saludos

Pilar Cárdenes dijo...

Tremendo relato, para echarse a temblar. Quiero tener la esperanza de que nunca llegue la sangre al río.
Saludos

LOS OJOS DE LA NIEBLA dijo...

Una barbaridad.
¿Que se consigue matando al vecino o robando a tu semejante?
¿Somos trogloditas que solo sabemos emplear la fuerza de los golpes?
EL VERBO PARA LA PELEA.
Hablar, utilizar el cerebro, UNIRNOS...
La SOLIDARIDAD
...tantos valores que hemos perdido, que asusta...

Buen micro, pero que debe quedarse en eso, no podemos apoyar ese final
que solo serviría para dejar miles de muertos y otros tantos muertos de hambre.

Ayudar a tu semejante en lo que puedas, esa es una buena caja de cartón a usar en estos tiempos tan difíciles.

Un abrazo

Arturo dijo...

Jaal:
Un relato duro... como gallo al horno.
Se deja ver la angustia por el momento actual de España.
Ahora, que es una solución drástica...
Un gran abrazo.

Boris Estebitan dijo...

Hola, un placer pasar por tu buen blog, te felicito por tu gran trabajo, aquí me tienes felicitándote. Te invito cordialmente a que leas mi nuevo poema titulado “El poema cósmico”, es un poema romántico entre estrellas.

sabores compartidos dijo...

El trabajo es algo que dignifica al hombre pero que al mismo tiempo le hace esclavo.
Al final acabaremos así.
un abrazo

A veces Eau, a veces Euria, parfois Idoia dijo...

Excelente relato. Triste realidad de fondo. Seguro que no saben qué hacer con los fusiles, pero tendrán que fundir y reciclar el metal porque para comer resultan intragables.
Besos

Uno dijo...

Bonita forma de celebrar el día del trabajador. Dando ideas...
Yo creo que mejor apuntar mas alto.

Mirella S. dijo...

Muy bueno Jaal, con un final imprevisible por lo tremendo y que ojalá sea sólo un recurso de tu imaginación.
Pero el ambiente está caldeado en muchos países y si hubiera que usar esas armas, que no sea precisamente entre los del pueblo.
Abrazo

la quiltra dijo...

de alguna forma mezquina me alegro de estar lejos de ustedes y no recibir alguna bala en la cabeza!!!!
excelente texto... en mi país hay trabajo, en algunos puestos es más complicado, pero hay... lo peor es que la gente no quiera trabajar porque encuentre que es un puesto donde debe trabajar muchas horas o es sucio o simplemente no le da la gana algo tan esforzado...

Nieves dijo...

... Y A las Barricadas!!!!

Pero Jaal que aunque este relato es un poco exagerado sigo sin comprender como un país con esta cantidad de parados, desahuciados y demás sigue sin levantarse, todos los días y luchar en las calles con manifestaciones masivas.

Me en cantó el relato. Un besote jaal :)

pluvisca dijo...

Bufffffffffffffff, fuerte, pero si la cosa no cambia me veo asi...además me veo de vecina...asi que ...

Cada día me siento más lejana de todo lo que dicen y hacen los poderes, sean cuales sean...

Besos

Andrés de Andrés dijo...

Algún día, sin necesidad de que nos las regalen, habrá que hacerse de antorchas. Más adelante, pero no mucho más, quizás haya que encenderlas.

Marta C. dijo...

Un relato que se mueve entre la tragedia y la comedia, una tragicomedia, vamos. Nosa das primero una visión a la que cada día estamos más acostumbrados, ver largas colas en la oficina del paro. Caras desencantadas, alguna con una pequeña esperanza, debía se reciente. Psamos a la parte donde aparece la ironía tratada con una gran imaginación y cargada de doble sentido. Un buen relato, jaal, con qué pocas palabras resumes una situación que no es más que el espejo de lo que realmente está sucediendo en este país. La indicación sobre el mostrador no deja lugar a dudas. En mi caso, yo habría empezado por los banqueros, los políticos, los que invierten en la bolsa, los que nos han engañado con las preferentes, los corruptos que se han llevado el dinero de sus delitos a buen recaudo y un largo etc. Luego me habría ido a Alemania y habría descargado mis últimas balas sobre ella. ¡Un sueño que se repite sin cesar y que para nuestra desgracia nunca podre cumplir! Un beso, jaal y que no decaiga ese humor negro.

Melvin dijo...

Lamentablemente... Ese momento ha llegado, unos tras la trinchera de la ley y otros expuestos a la metralla de las babas, las infamias y los insultos... La pregunta es si ¿ya sonó el pistoletazo de inicio? Besotes.

VivianS dijo...

Qué sensación amarga se siente al ir leyendo, es cierto que el color de la ropa es un estado de ánimo, casi una resignación.
Espero no terminemos así, matándonos entre todos, aunque para ellos sería la solución. (O matándonos a nosotros mismos) Como relato es muy bueno, a mi poco entender literario, ese final es el cierre perfecto.
Besos

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