jueves, 7 de febrero de 2013

Escritor de diseño





En mis ratos libres me dedicaba a escribir cuentos y relatos mientras probaba suerte en premios literarios. No logré ganar ninguno, ni una triste accésit, ni una triste mención. Pero me enviaban publicidad de otros concursos o promociones para imprimir mis propias cosas. Me pareció muy cutre. Posteriormente di a leer mis textos a todo aquel amigo, conocido, familiar que mostraba el más mínimo interés por mi afición a la escritura. Cuando les preguntaba por su opinión, no hacía falta ser muy perspicaz para darse cuenta de que o no se lo habían mirado, o no habían entendido nada o les parecía un rollo descomunal. Y no se atrevían a decirlo. Bueno, a lo mejor era una forma piadosa de no mostrarme la realidad. Dejé de insistir. Lo que me gusta es emborronar cuartillas o pantallas de ordenador sin necesidad de público. No lo necesito, escribo para mí, como los grandes.

No hace demasiado tiempo encontré el nicho en el mercado, mi camino, la oportunidad que llevaba esperando todos estos años.  Una empresa dedicada a la venta de muebles del hogar utilizaba objetos de decoración para ambientar sus creaciones, utilizaban jarrones, cuadros, espejos, todo aquello que le diera el tono de sofisticación y exclusividad. Y también libros. Nuevos, bien encuadernados y con nada o casi en su interior. Comprados al peso. Que me pagaran por kilo de papel escrito o emborronado no era una cosa que me importara ante la satisfacción de ver mis creaciones expuestas por salones, dormitorios y pasillos de tiendas de muebles. Además tengo la seguridad de que nadie me va a juzgar por la calidad de mi obra, nadie va a leer una línea, pero soy conocido y hasta compran mis ejemplares porque quedan divinamente sobre la mesa auxiliar del comedor.


31 comentarios:

Jen Salvadó dijo...

Igual, algún día, en la reventa de esas casas y pisos decorados con tus obras des con un lector avezado que habra tus libros y los lea de principio a fin.

Un abrazo Jaal

Isabel Martínez Barquero dijo...

Bien triste es la realidad del escritor ninguneado. La reflejas en el primero párrafo, pero me gusta el giro humorístico que adquiere el relato en el segundo párrafo: desdramatiza y, a la vez, contiene una feroz crítica a todos aquellos que adquieren libros porque "quedan bien" en la decoración.
Un abrazo.

silvo dijo...

El éxito personal es escribir bien, el económico es un éxito más social, saludos

Sergio DS dijo...

Productores, editoriales, mecenas, promotores, no siempre entienden de calidad y talento, pero sí de negocios, son cosas bien distintas.

Maite dijo...

Me parece una sátira excelente, muy bien llevada y creo que muchos se pueden/nos podemos sentir identificados.
Seguiré buceando por tus letras, a mí, sí me interesan.
Abrazos.

Emilio Manuel dijo...

¡¡No me jodas!!, ¿puede haber un tio/a que le guste tener su creación solo de adorno?, para eso no escribo o lo hago para mi mismo.

Un abrazo.

Patzy dijo...

Una pregunta:...en la decoración no te hará falta algún cuadrito que pueda realizar una diseñadora argentina que, por ahora, ha conseguido utilizar sus obras para envolver globos inflados en una tienda de juguetes infantiles?...Siempre está bueno pensar en el progreso!!!!
Jeje. Abrazo compañero! Bienvenido al mundo de los artistas!

Rafa Hernández dijo...

Bueno la verdad es que la estantería es una pasada, yo creo que el diseño que tiene es de lo más mono, aunque los libros estén simplemente de adorno. Es una putada lo que cuentas de que uno se rompa la jeta escribiendo y nadie te lo reconozca, y peor todavía que si te compran no se dignen ni abrir tan siquiera la primera página para ver lo que dice, o que esos libros los vendan a peso en cualquier rastro, vete tú a saber para que. Pero fíjate los escritores que en vida no han triunfado y lo han hecho después de muerto. Aunque claro después de que uno la casque, como dijo aquél "manada huevos. Si no se ve en vida el éxito ni los resultados "tócate los cojones".

Un abrazo jaal.

Nieves dijo...

Es una pregunta que siempre me hago cuando voy a alguna casa con grandes estanterías llenas de libros...¿Los han leídos todos?
En algunas pienso que si pero en otras eso de leer... como que no, pero queda muy bien en las estanterías...

Yo tengo mucho libros, pero yo soy de las que los he leído TODOS eh!.

UN ABRAZO :)

Amando García Nuño dijo...

Pues a´mí me parece que has alcanzado el punto máximo de la gloria literaria. ¡Qué envidia, tener tus obras maestras en una mesita pop-art o en una estantería de diseño! Y encima, con la seguridad de que nadie jamás las leerá. El sueño de los grandes genios literarios.
Un abrazo

Manuel dijo...

Hoy contamos con una ventaja (Internet) que no tenían ni Kafka, Joyce o Poe, y sin embargo escribían porque lo hacían por "necesidades biológicas", como respirar y parpadear, sin importarles si sus manuscritos se publicaban.
Lo importante es escribir, Jaal, y si se hace bien, mucho mejor, tener un libro publicado no garantiza la calidad del texto.
Felicidades por el tuyo y cuando no te quepan en el desván permítete un buena fogata... Y una cosa, a seguir escribiendo, que las dificultades no te detengan.
Un saludo.

Nere. dijo...

Antes de escribir para conformar al otro, es más sano y más lindo, conformarse a uno mismo. :)

Besos.

Noelplebeyo dijo...

si...hay muchas referencias de este estilo en las editoriales

Verónica dijo...

Escribo para mi como los grandes... ¡ahí está el secreto! Escribir lo que a un@ le gusta, y quien no lo entienda peor para él.
Ya quisieran muchos denominados famososos, tener tanta imaginación y originalidad, qué seguro andan por la red para coger ideas, qué lo se de buena tinta, jaja
Besos, qué pases un buen día

Realidad y Ficción dijo...

Comprendo tu sentir... jaaa, parece un sentido pèsame... pero no... más bien es la certeza de que no se puede huir de uno/a mismo, no se puede ir en contra de la propia naturaleza, cuando la vocaciòn es vocación ella se ejerce por sobre todas las limitaciones de la realidad y del sistema. No importa el fin, la creación es un fin en si mismo. ¿los logros?, los de Adentro.
Mis besos y mi alegría por verte en mi reducto virtual.

Mirella S. dijo...

Jaal, me siento totalmente identificada con tu primer párrafo: esos fueron los mismos pasos que seguí, en ese exacto orden... con los exactísimos resultados.
Ahora no me importa más nada, el lunes pasado abandoné un proyecto de formar parte de una antología, con otras seis mujeres, porque había que escribir conformando a todos. Entonces el texto ya no te pertenece y pasa a ser "colectivo".
Estoy contenta con mi blog, con la gente que conocí a través de él y dicto mis propias reglas.
Lo único que te digo es que no dejes de escribir tus relatos, hasta los podrías compartir con nosotros ¿no?
Un abrazo

TORO SALVAJE dijo...

Esa es una actitud positiva.
Quien no se consuela es porque no quiere.

Saludos.

Aristos Veyrud dijo...

No hay mucha diferencia entre un jurado y unos anaqueles como modelos promocionales...
El orgullo y pasión del arte es trastocar esta lógica.
Abrazos!!!

Verónica dijo...

Perdón, quise decir famosos.
Besitos

mónica dijo...

"Y tú a que te dedicas?" "yo? Soy escritor de diseño". No suena genial??? No se si es realidad o ficción pero si lo es no dejes jamás de escribir. Nunca sabes quien se va a parar a leer una de tua obras.
Besotes!!

Arturo dijo...

Jaal:
Has publicado un cuento muy ocurrente.
Tengamos presente que no todos tienen el talento necesario para lograr una obra literaria de calidad. Pero eso no quita que tengan deseos de intentarlo, al menos.
Ahora... eso de publicar adornos, tiendo a creer que es más real que lo que tu texto sugiere. Hay muchos libros condenados al fracaso: aquellos comprados en colecciones semanales en el kiosco y que persisten en sus embalajes de papel celofán; o los recibidos de regalo y que no atraen la menor atención del receptor. Mejor ni hablar de los que son utilizados como soporte de una mesa de patas desparejas, o terminan utilizados como margaritas, en la intimidad del ambiente más chico de la casa (el provisto de diferentes fuentes de agua).
Lo que no se le ocurrió al desdichado escritor del texto es publicar un mismo libro, pero con diferentes tapas y títulos; de ese modo podría llegar a vender diez ejemplares de una misma obra por cada biblioteca vana. Y las chances de ser leído aumentarían diez veces (y las de ser insultado, también).
Como habrás visto, tu historia dio bastante tela para cortar...
Un gran abrazo.

Mairló (la chica que comía margaritas) dijo...

Pues has dado en la llaga de muchos -la mayoría- de buenos escritores que ven sus obras almacenadas en un cajón sin poder llegar al publico, al lector.

Es triste, Jaal...los grandes escritores se extinguen, sin oportunidad, sin voz, sin medios, mientras la mediocridad literaria se sube a la cresta del éxito fácil, rentable y efímero.

Triste, triste, triste..

(Qué gran relato!!!)


Besitos

Francisco Espada dijo...

En ese juego irónico hay demasiada verdad, amigo. Los lectores son un puñado y son devoradores; el resto compra elementos decorativos.

Un abrazo

Lady_Celeste dijo...

!!Hola,jaal!

Es una tarea difícil y,a veces,poco valorada la de ser escritor.Es muy sacrificada,aun gustandote lo que haces.

Los seres humanos necesitamos que de vez en cuando nos animen a seguir,si lo hacen a través del reconocimiento y la admiración por tu esfuerzo,entonces te sube a la gloria.

Estoy de acuerdo contigo,lo mejor es hacerlo para ti y no esperar toques de trompeta,pero si llegan,bienvenidos sean.

Yo,me alegro que escribas, me fascina leer y si es bueno,ya me vuelvo loca.Gracias por hacer que pierda la razón cada vez que subes un post.

Muchísimos besitos,jaal,buenfinde.

Rochies dijo...

y aquí no lo estoy leyendo acaso! y tengo 24 adelante mío: sueño cumplido. Y cuánto me ha gustado su prosa. Complimenti si además logró ingresos.

pluvisca dijo...

Como me gusta el giro en tu escrito de hoy, esa ironia, casi sarcasmo...y es que hay que disfrazar a la tristeza...aunque hay dias que una no puede.

Tal vez un día alguién se acerque , lo lea y le guste y después...

Bssss

Stefanía dijo...

No siempre los buenos libros son publicados...y hay muchos por lo que veo...escritores exepcionales que no salen a la luz...
Pero menos mal que hay quien los valora, alguien siempre hay...

Saludos jaal


Carlos de la Parra dijo...

Magnífica observación con notoria base de realidad.
Las masas no leen.
Somos unos cuantos selectos a quien la vida nos dió cierto tipo de enfoque hacia la lectura quienes la practicamos y somos llevados al acto de escribir.
Pero no desfallezcas que los libros decorativos que vendiste serán leídos cuando el individuo lector aparezca ante ellos y no pueda resistir imersionarse en el contenido de sus páginas.

Olga Ruiz Trinidad dijo...

Acabo de ver tu página. Lo cierto es que sentido del humor no te falta.
Me alegro de conocer un poquito más de tus trabajos. Espero seguir compartiendo muchas cosas contigo. Y si, es verdad, cuesta tanto que la gente lea...Al final leen los que escriben, o viceversa. O ambas cosas... Sigue escribiendo todo lo que puedas y así de bien.

Olga Ruiz Trinidad dijo...

Ah, y acabo de darme cuenta de que soy tu seguidora número 100. Si hubieras establecido un premio, ahora tendrías que dármelo. En fin... ¡Qué casualidad!

Uno dijo...

Creo que es importante que te lean. Si pagan por ello mejor porque es una prueba de que gusta lo que escribes mas clara que los elogios. Pero que te pongan en la estantería del salón debe ser ya la hostia.
En tu relato el escritor va directamente al grano. Un crack.

Un abrazo

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