lunes, 25 de febrero de 2013

Retrato de Oscar Wilde





Cuando  Oscar Wilde fue consciente de su belleza se hizo pintar un retrato, lo colgó en su habitación y cada vez que entraba o salía sentía la irresistible tentación de mirarlo como si fuera un espejo. A disgusto con su rostro, un día decidió que era imprescindible arreglarse el labio superior y asesorado por su madre fue a una reconocida clínica de estética para que le hicieran un retoque. Más tarde llegó a la conclusión de que era insoportable vivir con esa ausencia de pómulos. Y cargó botox para compensar esas pequeñas carencias. Pero por cada arreglo, por cada pequeña operación, el cuadro le devolvía otra imagen cada vez más inquietante que solo podía ser atenuada con nuevas intervenciones en detalles insignificantes. Finalmente llegó al convencimiento de que nadie salvo él sería capaz de perfilar el rostro perfecto. Armado con los útiles quirúrgicos imprescindibles, cada día, cada hora de su vida añadió, exfolió, modeló su cara hasta que devino en aquello que siempre había estado allí pintado y que cada día mutaba en algo ligeramente diferente.

40 comentarios:

Dorothy dijo...

Muy inquietante esta nueva visión de 'El retrato de Dorian Grey', aunque muy real. ¿Cuánta gente, al verse en el espejo, no piensa en pasar por el quirófano? Muchos, si no lo hacemos es por miedo o por una cuestión económica...

silvo dijo...

A la larga se pierde expresividad lo que es señal de sensaciones, saludos

Marieta dijo...

con el paso de los años he aprendido a gustarme... Mis rizos que ahora tanto me carazterizan hace unos años eran "los pelos"... y tenía que cargar con ese mote... Mi nariz, mi culo... en fin tantas cosas que antes no me gustaban y ahora me encantan porque son parte de mi. Y al que no le gusten que no mire...

Mascab dijo...

AaaaH! Cuánto aprendimos mirando el retrato de Dorian Grey! cuánto nos inquietaron las palabras de Oscar Wilde, mientras nos hacían disfrutar de su enriquecedora literatura!!

Has realizado un bella entrada real como nuestra vida actual. Aún hoy, existe un sin número de humanos que piensa que la belleza sólo es buena si la llevamos en el exterior.

Con la de cosas bellas que nos sugiere una arruga en unos ojos llenos de luz!!

Saludos.

Joaquinitopez dijo...

Nunca me he gustado, ni por dentro ni por fuera, pero por lo menos por dentro he logrado "sacarme partido" por fuera la cosa no tiene arreglo. Pero el hecho de no gustarme no implica que deba pasarme la vida pendiente de ello, al fin y al cabo, guapo/a no se va a ser si no se nace por mucho que se haga.
Por cierto, muy buena entrada a medio camino entre El retrato de Dorián Gray y Bricomanía. Genial.

andrea dijo...

Madre mía... qué mala es la obsesión. Un relato muy bueno. Corto, directo y altamente inquietante!

Un abrazo!

Nieves dijo...

Esto de la cirugía es algo que se puede convertir en una enfermedad vamos, hay algun@s ya que se desfiguran buscando una belleza que creo sólo tienen en su cabeza...

Anda que si Dorian Grey levantara la cabeza, o mas bien viviera en estos días...

A mi es que no me va nada estas cosas que quitan naturalidad, porque para mi saber cumplir años, vivirlos con las arrugas nuevas sin complejos, alegremente es lo mejor que hay.


Un abrazo :)

Rafa Hernández dijo...

Que puta manía que tiene la gente en pasar por una cirugía para mejorar su aspecto, cuando lo ideal es mirarse al espejo y verse uno tal cual, incluidos su defectos. Desde luego esto los que lo llevan peor son las gentes del mundo de famoseo, que no soportan envejecer ni el paso de los años. Yo tengo algunas verrugas desde que nací, y no pienso desprenderme de ellas, ya que cada vez les tengo más cariño. Y estas cosas si que son aconsejables quitarlas; hasta los mismos médicos lo dicen.

Un abrazo jaal.

Neogéminis dijo...

Muy buen texto para retratar algo tan actual y masificado: la obsesión por la apariencia, las ansias de estar incluid@s dentro de los cánones estereotipados de lo que la mayoría considera belleza.

Saludos.

Aristos Veyrud dijo...

Si la foto está puesta a propósito con lo escrito y no por mera ilustración del fenómeno a modo general, supongo que las cirugías bajaron más allá del rostro.
La cosmética es un mecanismo natural de atracción en el cortejo, repulsión en el ataque y de defensa con el mimetismo. En los seres humanos devino en manipulación cultural desde la prehistoria y actualmente el mercado lo controla a placer.
Abrazos Jaal!!!

J. Paz dijo...

Buenas tardes. Interesante relato y perfecto para la temática de febrero de "esta noche te cuento".
http://estanochetecuento.blogspot.com.es/
Feliz semana.

J. Paz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Noelplebeyo dijo...

para llamarse oscar de loreal

Manuel dijo...

Por mucho que lo intentemos, el espejo siempre nos retrata, es imposible estar en constante huida.
Un saludo.

Lichazul dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lichazul dijo...

jejeje,Oscar sabe !!!
acicalarse era en el principio, luego vinieron todos los artilugios para potenciarse y competir a la hora de buscar pareja, ahora es pura vanidad y una enfermiza sociedad donde los años y las arrugas junto con las canas son vetadas apenas asoman con la sonrisa natural aunque hasta la sonrisa hoy se dibuja .... terminaremos siendo "el Guasón o Joker" ?
y ni hablar del uso de las siliconas...


te dejo un micro que hace un par de años escribí
"Las siliconas nos invaden
el botox nos deja tiesos
así duramos un poco más en estos huesos!!"

feliz semana

Andrés de Andrés dijo...

La insatisfacción mal interpretada por la mente: se busca en el espejo la imágen de la que se carece. Más que la cirugía, lo arreglan los años.

ReltiH dijo...

LA GENÉTICA SIEMPRE SIEMPRE PREVALECE.
UN ABRAZO

sabores compartidos dijo...

Yo creo que eso del botox y todas esas chocharradas solo sirven para enmascarar la realidad, jeej si hay arrugas hay arrugas.
un abrazo

la quiltra dijo...

michael jackson????
me dejó esa idea por aquella seducción compulsiva de cambiar el rostro o partes del cuerpo... mejor siempre ser únicos e irrepetibles, tanto arreglo es monstruoso!

Nere. dijo...

Creo que la mejor manera de cuidarse, y aprender a aceptarse, es mantenerse activo, hacer ejercicio, alimentarse bien, estar con la gente que uno ama y disfrutar de todas esas cosas para que cuando se mire al espejo se sienta conforme.
La cirugía es algo artificial que nos trasforma pero que no ayuda a sacar lo mejor de nosotros dentro de nuestras posibilidades. Explotar los puntos fuertes es la verdadera belleza.

Mirella S. dijo...

¡Qué buena versión de "El retrato de Dorian Gray"!
Muy interesante, porque además refleja una enfermiza tendencia que prolifera en estos días: la manía del físico perfecto... a cualquier precio.
Abrazo

Towanda dijo...

Inquientante y estupendo microcuento.

A mí, personalmente, no me llaman la atención este tipo de mejoras con agujas y con piel... Me dan yu-yu.

Un abrazo.

Francisco Espada dijo...

¡Ay, el paso de los días! Precioso y perfecto texto. ¡Enhorabuena!

Un abrazo

Isabel Martínez Barquero dijo...

Una visión muy actualizada de la obra de Óscar Wilde.
¡Cuántos retratos horribles podrían hablar desde los armarios ocultos de todos los retocados de este mundo!
Abrazos.

Arturo dijo...

Jaal:
Una brillante nueva vuelta de tuerca al cuento del genial irlandés.
No hay duda alguna de que la gente es perdidamente mentirosa en sus dichos, por lo que su apariencia no podría escapar a esa conducta.
Un gran abrazo.

Melvin dijo...

Y una vez el bisturí actúa, el efecto placebo se activa y estás atrapado por la esclavitud estética del "yo, que no acaba de gustarse"... Irreversible estado que lleva a la condena. Genial relato!!!. Besotes.

Jen Salvadó dijo...

El velo de vanidad que nos envuelve y que nos hace obviar todo lo que realmente importa. Creo que tiene algo que ver con los egos, aunque no estoy segura.

Buenos y bellos días y un abrazo, que no falte.

Por cierto, el libro de Chuck es "Rant. Historia de un asesino"; aunque si tienes opción, lée su bibliografía al completo, es un periodista extraño el Palahniuk.

Lengua de Gato dijo...

Amé la entrada!

Pensar que hay gente que asi lo vive, que pasara por esas cabezas?

pluvisca dijo...

Me recuerda a Dorian...en versión jaal ( excelente)

Lo cierto es que si no nos gustamos...mal va tod oen nuestra vida...interna y externa...

Besos

Victor Aranda dijo...

Debe ser una cruel tiranía vivir obsesionado con la imagen que nos devuelve el espejo, y no aceptarla.
Saludos

Gloria dijo...

La distorsión facial no ha perjudicado para nada la perfección literaria con la que has cosido tanta palabra suelta hasta convertirla en una pieza ùnica donde cada pliege nos descubre los laberintos mentales de aquellos que no se sienten a gusto consigo mismo.
Besos de gofio.

Marta C. dijo...

Una estupenda vuelta de tuerca a "El retrato de Dorian Grey", historia impresionante y horrible. Un beso.

Uno dijo...

Oscar que era un hombre muy adelantado a su tiempo supo ver venir lo del botox y otros errores. ¿Te has fijado que las mal operadas siempre tienen caras de malas? Pues eso, como Dorian.

Un abrazo

Patzy dijo...

Je! Un Oscar en la era del "votox"...Dorian hubiera estado "extasiado"! Excelente versión has hecho aquí...un escritor enredado en el mundo de su personaje es muy atractivo. Abrazooo, Jaal.

Sergio DS dijo...

Muy bueno, los cánones de estética están acabando con la confianza de muchas mujeres. Qué difícil resulta el autoconformismo.

LOS OJOS DE LA NIEBLA dijo...

Un retrato traído a la actualidad, buen relato, Jaal.
Si nos aceptamos por dentro, es fácil aceptarse por fuera, con nuestros defectillos, pero ¿es tan malo ser único e irrepetible?

Gracias por tu visita.
Un abrazo.
Pilar

TORO SALVAJE dijo...

Con el tiempo hay que olvidar los espejos.
De verdad.

VivianS dijo...

Creo que Oscar Wilde hizo muy bien, su boca no concordaba con el rostro. La mutación final no, la obsesión es dañina en cualquier aspecto. El espejo es cruel, pero más lo es la mente (y los vecinos) Eso sí, acepto que soy de las que está a favor de las cirugías cuando alguien las necesita, y si es feliz pues qué importa el criterio ajeno.
Un abrazo Jaal.

Laura dijo...

Oscar Wilde...no necesitaba arreglarse los pómulos, pero está claro que el Oscar que hoy nos retratas es un homenaje magnífico a su gran novela. Y me gusta por la esencia que lleva y guarda de la lectura del Retrato de Dorian Gray.

Buena apuesta para ENTC, aunque ahora me queda encontrarte en aquel espacio con tu nombre verdadero :)

Besos.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...